- Benay Hicks

- 1 de septiembre de 2016
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Por Daniele Berman, Directora de Operaciones

El pasado fin de semana se celebró la primera edición de Books to Go para preadolescentes y adolescentes del segundo año del programa, y fue tan emocionante como las tres distribuciones del año pasado. El viernes por la tarde y el sábado por la mañana, 35 educadores locales y socios sin ánimo de lucro seleccionaron un total de 5.585 libros para llevárselos a sus alumnos. Eso supone casi 1.000 libros por hora que salieron de nuestra oficina y se acercaron un paso más a los alumnos, que podrán llevárselos a casa y conservarlos para siempre.
Una de las mejores cosas de este programa es oír cómo las distribuciones se han convertido en parte de la cultura de las escuelas a las que van a parar los libros. "Mis hijos saben que recibimos libros de Book Harvest tres veces al año", explica Alyssa Putt, profesora de Lengua y Literatura de la Neal Magnet Middle School, y asistente habitual a Books to Go. "Una vez que me han tenido, vuelven para ver si tengo más libros, incluso cuando no están en mi clase".
Kelly Shaver, otra asistente habitual y profesora de Lengua y Literatura en el Lowe's Grove Magnet Middle School, nos cuenta que los libros que encuentra en Books to Go tienen su propio lugar de honor en su clase: en la "Readbox", una estantería especial inspirada en las omnipresentes máquinas expendedoras de películas Redbox. "¡La única diferencia es que los niños no tienen que devolver los libros!". Y como en todos nuestros programas, esa es, de hecho, la clave: todos los libros distribuidos a través de Books to Go son para que los estudiantes de secundaria y bachillerato se los lleven a casa para construir sus propias bibliotecas domésticas. En su primer año, a través de distribuciones en agosto y diciembre de 2015 y mayo de 2016, Books to Go rehizo un total de 20.509 libros. Nuestro segundo ciclo ha tenido otro comienzo emocionante.









