- Benay Hicks

- 14 de marzo de 2019
- 2 min read

"¡Me encanta venir aquí!"
No es la típica frase de un niño cuyos padres le llevan a la lavandería durante dos horas cada semana. Pero un sábado reciente, estas fueron las sentidas palabras de un niño de siete años que acababa de conseguir un ejemplar de El diario de Wimpy Kid para llevárselo a casa y conservarlo para siempre.
El sábado 23 de febrero, nos asociamos con la Fundación LaundryCares, Bibliotecas sin Fronterasla Red Triangular de Aprendizajey Demasiado pequeño para fracasar para celebrar un Día de Lavandería Gratuita de Wash & Learn Durham en dos lavanderías Wash House.
188 hogares -un total de 686 personas- acudieron a la celebración del Día de la Lavandería Gratuita, que duró todo el día, y lavaron la friolera de 22.250 libras de ropa. La Alcaldesa Pro Tempore de Durham, Jillian Johnson, cortó la cinta; se sirvieron 255 almuerzos gratuitos; y las familias disfrutaron de cuentacuentos, se informaron sobre los programas de alfabetización en curso y los recursos disponibles en la lavandería, y llenaron bolsas con 1.354 libros para llevar a casa y conservar para siempre.
Volveremos a dos lavanderías Wash House de Durham todas las semanas con programas regulares de cuentos y alfabetización porque sabemos que la clave para garantizar que los niños y las familias tengan lo que necesitan para alcanzar sus objetivos de alfabetización es encontrar a las familias donde están. Por eso hemos añadido Wash & Learn Durham a nuestra cartera de programas, todos ellos destinados a ayudar a los niños a crear bibliotecas en casa y a colaborar con los padres para apoyar el éxito académico de sus hijos.
Financiado en parte por una subvención catalizadora de la Triangle Learning Network, Wash & Learn Durham está convirtiendo el tiempo que las familias pasan en las lavanderías en oportunidades de enriquecimiento de la alfabetización. Bibliotecas Sin Fronteras nos ha ayudado a diseñar nuestro nuevo programa. Todos los sábados, los miembros del equipo de Book Harvest ofrecen cuentacuentos y actividades en ambos lugares, y pronto habrá también tabletas cargadas con actividades de alfabetización. Además, en ambos centros tenemos estanterías llenas de libros infantiles gratuitos que están disponibles en cualquier momento en que las lavanderías estén abiertas, y los niños pueden elegir un número ilimitado de libros de esas estanterías para llevárselos a casa y conservarlos para siempre.
El potencial de este programa quedó ejemplificado en la reflexión de una de nuestras empleadas, que habló de su reciente visita a la lavandería:
Cuando entramos en el lavadero, había una madre y su hijo de 18 meses sentados en uno de los bancos leyendo un libro tras otro. Fue muy tierno. Habíamos traído más libros de cartón, así que le acerqué uno y el niño lo llevó consigo por la lavandería. Tenía unos 10 libros en el cesto de la ropa sucia que se llevaba a casa. Lo que me encanta de este momento es que parecía perfectamente normal que estuviera sentada con su hijo en la lavandería leyendo. El espacio de aprendizaje se presta a la lectura. Fue realmente genial.








